Estar cerca: Un recorrido por las ollas populares en San Clemente del Tuyú

Amigas de distintos barrios de San Clemente del Tuyú “sin motivaciones políticas ni religiosas” tomaron la iniciativa de “armar” una olla popular para quienes más lo necesitan

El frío no los detiene, algunos con asistencia del estado, otras a pulmón, cocinan para centenares de vecinos que la están pasando mal. Hicimos un recorrido por algunas de las olla populares que en forma solidaria, sin pedir nada a cambio, dan una vianda de comida a quienes más los necesitan. Te contamos que los motiva y cómo son la ollas populares por dentro, algo de lo que mucho se habla pero que no conocemos en su intimidad.

Las motivaciones por las que los vecinos toman la iniciativa o se suman a colaborar en ollas populares, son varias. A algunos los motiva un sentimiento puramente solidario, para otros en cambio es parte de su militancia social o política, de una actitud de vida. También están los que son movidos por su práctica religiosa, las iglesias también han asumido un compromiso social frente a la pandemia.

Estar Cerca
En Avda III al 3400 funciona un grupo que se autodenomina “Estar Cerca”, mayormente integrado por mujeres y el acompañamiento de algunos hombres que se han acercado a dar una mano. Los mueve un espíritu solidario y aclaran “que no son parte de ninguna militancia política ni religiosa”. “Yo también estuve del otro lado, se lo que es pasar necesidades. Ahora que puedo, con un grupo de chicas de distintos barrios de San Clemente, que somos amigas, desde que empezó la pandemia y esta situación que la gente no puede trabajar, viendo las necesidades de los vecinos, nos decidimos a armar esta olla popular”, nos dice la dueña de casa.

En efecto, Patricia, Paola, Mimi, Jorge, Marcela, Pablo, Griselda y Alejandra, entre otros vecinos, son integrantes de “Estar Cerca” y con recursos propios, dan una vianda de comida a 420 personas, que incluye el pan de elaboración propia y un “postrecito” que sacan de la galera con mucha creatividad e inventiva. Los menúes, aclaran, incluyen proteínas, carnes y verduras que consiguen a buen precio.

La gente se acerca de enormes distancias nos cuentan, desde Barrio Brunacci a Playa Grande van hasta las cercanías del vivero donde funciona la olla popular. Al realizar nuestra visita nos pidieron que aclaremos que ellos no piden colaboración a los comerciantes, ya que ha habido casos en que han pedido en nombre de ellos, y remarcan que salvo alguna donación que les han acercado, “juntan pesito por pesito para solventar la comida”.

Militancia en función social
Otras de las ollas que visitamos se encuentran en Barrio San Martín y en Barrio Seamos Libres, ambas están a cargo del Movimiento Evita y es parte de la militancia social de la agrupación. Una de estas ollas funciona en el Espacio de la Primera Infancia (EPI) donde una treintena de niños pasan parte del día mientras sus madres o padres trabajan. Los pequeños son asistidos por trabajadoras comunitarias, y a través de actividades artísticas, juegos y lecturas de cuentos reciben estimulación temprana.
Las ollas populares funcionan sábados y domingos, y durante la semana el merendero. Dado la situación de distanciamiento social, los y las jóvenes de la agrupación acercan una merienda reforzada a las familias de los distintos barrios que más lo necesitan.

La Unidad en Acción
En Barrio Juan XXIII un grupo de vecinos, algunos integrantes de la iglesia, otros conocidos referentes sociales del lugar, han tomado la iniciativa de cocinar para más de 200 personas. Es un grupo heterogéneo, con distintas visiones de la realidad, pero se han puesto de acuerdo en “la unidad en la acción” y asumir un compromiso solidario con quienes más lo necesitan, cuentan a Faro Noticias.

En este caso reciben una pequeña ayuda del municipio, donaciones de comerciantes y vecinos de la localidad que se han enterado de esta iniciativa, y se acercan a dar una mano. La comida es “como comemos en casa y algunos fines de semana hacemos pan para acompañar a las viandas”, dijo una vecina que prefiere el anonimato.

La olla funciona también sábados y domingos, y un día entre semana. Además, dos días a la semana preparan una merienda reforzada para los niños del barrio.

Cabe destacar que esta situación de emergencia social ha llevado a distintos actores a asumir un compromiso solidario. Los ejemplos son de los más variados, desde un panadero que en su día libre, los domingos, cocina para el barrio, hasta miembros de distintas colectividades religiosas que reparten alimentos entre sus feligreses. Algunos medios de comunicación se han sumado a estas acciones y llaman a colaborar con las distintas ollas populares, en algunos casos recibiendo la mercadería para luego ser acercada a los lugares donde se cocina o se entregan comestibles a los vecinos.

2 Comments

  1. Pablo Diotto

    Hombres y mujeres que no salen en los medios masivos y que son insustituibles.Gracias por hacer visible la solidaridad de quienes dan al otro algo de si, y que hacen Patria.

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