Preocupa el índice de suicidios en La Costa

Seis suicidios en los últimos tres meses, prendieron una luz de alerta en los habitantes de La Costa. Vecinos con sensibilidad social, e incluso periodistas, nos preguntamos ¿que hacer? y ¿cómo aportar? para detener este flagelo, que si no se aborda con seriedad, cualquier acción puede tener un efecto contrario al deseado.

Hace poco menos de un mes la opinión pública se vio impactada por la triste decisión de quitarse la vida de un joven de San Clemente del Tuyú, profesor de educación física, guardavidas, que entre otras cosas daba clases en la escuela 1 de la localidad, además, hijo de una familia muy conocida en la zona. Y cuando los hechos tristes son más visibles, duelen más.

Tal cual reza un viejo refrán “ojos que no ven, corazón que no siente”, en este caso fue a la inversa. Muchos ojos vieron, muchos corazones sintieron.

Tal vez por el aislamiento que vivimos en esta pandemia y la permanencia durante largas horas en nuestros hogares, es que la gente está más informada y pendiente de lo que pasa en su localidad a través de redes sociales y medios locales. Sumado esto a las múltiples relaciones de este joven y su familia, es que el hecho golpeó muy duro en la comunidad sanclementina.

Tan fuerte que el hecho trascendió la localidad y periodistas de las distintas zonas de La Costa tuvimos una reunión por Zoom con dos profesionales de la salud para ver en qué forma el periodismo y los medios podemos aportar, sin que el hecho de informar produzca el efecto contrario al buscado de ayudar en esta problemática. Eramos -y somos- conscientes que si no se aborda el problema con mucho profesionalismo y seriedad, la noticia puede inducir al contagio de conductas patológicas suicidas. De esta reunión participaron los dueños de los medios más conocidos en La Costa y alcanzó a colegas que no participaron, pero a quienes les llegó la información.

Pero lamentablemente la cosa no quedó ahí, la semana pasada tuvimos la triste noticia de otros tres suicidios, dos en zona sur y otro en zona norte del partido de La Costa, dos jóvenes, muy jóvenes, y otro de mediana edad. La mecánica la misma, ahorcamiento. El promedio de edad de los que tomaron esta triste determinación en los últimos tres meses, es inferior a los 28 años. En los dos casos de zona sur, dos personas que por sus actividades eran muy conocidas en su localidad. Esto ahonda la preocupación en la comunidad costera.

En los casos de los tres suicidios en San Clemente del Tuyú (uno por mes desde que comenzó la pandemia y hubo muchos otros anteriormente) se trata de jóvenes que vecinos y allegados refieren que mantenían situaciones de conflicto en sus relaciones familiares, dos separados de sus parejas con hijos pequeños, el tercero se encontraba viviendo en una camioneta abandonada luego de haber tenido que alejarse de su hogar contra su voluntad, por falta de trabajo. Es evidente que estamos ante una problemática social que es menester que el estado tome intervención en forma urgente a través de sus equipos de Salud mental.

Esto es lo que ha pedido en las últimas horas la APDH (Asamblea por los Derechos Humanos) La Costa, Filial San Clemente del Tuyú, en un documento donde entre otras cosas visibilizan la falta de contención y oportunidades de una gran franja de jóvenes costeros, sumado a las problemáticas juveniles que son de público conocimiento, y que además trascienden el orden local.

Esto es lo que piden los vecinos, algunos por lo bajo, otros a gritos: que el estado tome cartas en el asunto.

En el mientras tanto, hay varias inquietudes de vecinos y organizaciones tendientes a aportar a esta problemática, pero las voluntades aisladas aunque bienvenidas, no surtirán el efecto multiplicador de un gran proyecto que sume las distintas iniciativas para terminar con este flagelo. Y esto también, es tarea del estado, un estado transformador, de un estado presente en los distintos barrios del partido de La Costa.

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