Hagamos una promesa, si salimos de esta…

 

La Costa en tiempos de Coronavirus – Por Alejandro Lopez – Faro Noticias

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Hagamos una promesa, si salimos de esta, no vamos a ver al otro, como otro.
Vamos a ver un próximo, dicho de otra manera, el prójimo al que está atada nuestra suerte como individuos.

Hagamos una promesa, si salimos de esta, no vamos a detenernos en ver la pelotudez ajena.
Vamos a esforzarnos en superar nuestra propia pelotudez, nuestras zonas oscuras, que será una forma de acercar luz a nuestras vidas.

Hagamos una promesa, si salimos de esta, no todo va a ser igual, tiene que ser mejor
Vamos a esforzarnos por ser parte de un cambio cultural necesario e indispensable para vivir un mundo mejor.

Hagamos una promesa, cuando pase la ansiedad, la incertidumbre y el miedo
Vamos a esforzarnos por cumplir esta promesa, viviendo plenamente, en paz y armonía con nuestros semejantes.

Hagamos una promesa, cuando todo pase, nuestro primer deseo será que la desazón experimentada por todos
No habite más en un solo ser por motivos de hambre, desamor o necesidades materiales.

Hagamos una última promesa, si yo cambio, cambia el mundo y cambiamos todos
Y el individualismo, el egoísmo y el sálvese quien pueda, será un recuerdo remoto que desapareció con una pandemia.

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En todos los órdenes de la vida, la salvación no es individual, es entre todos. Tal vez eso es lo que no supimos ver y aquí están las consecuencias. De una u otra forma, el Coronavirus es consecuencia del individualismo y la ambición humana. Podemos cambiar, estamos a tiempo, de lo contrario mañana puede ser tarde.

Las crisis sacan a relucir lo mejor y lo peor de nosotros. Vemos cómo algunos utilizan una situación de angustia y miedo colectivo, en beneficio propio. Algunos buscando un rédito económico, otros político. Y otros se angustian, se preocupan, se rompen la cabeza (y el corazón) pensando en que se puede ayudar a los demás.
De esto, al trabajar en un medio, tengo testimonio.

CERREMOS LAS FRONTERAS

En plena pandemia, es muy lamentable ver cómo se miente, se desinforma y se presiona para obtener resultados satisfactorios a lo que uno piensa, creyendo que tenemos la verdad absoluta. Con el comienzo del aislamiento obligatorio las redes sociales estallaron. Había quienes querían ver las entradas al partido de La Costa cerradas y prohibir el ingreso de vecinos que no viven en forma permanente. En esto se prendía gente de buena fe que tiene mucho miedo que lleguen contagios por esta vía, otros que se oponían en forma irresponsable por ver frustradas las finanzas de un fin de semana largo, y otros utilizaban esto para hacer política (si! hacer política), y criticar la demora del intendente en decretar un cierre de todos los accesos al municipio. Lo peor de todo es que recurrían a golpes muy bajos, acusando a las autoridades del municipio de no interesarle la vida de sus vecinos. ¿Podemos caer tan bajo?

Podemos hablar de falta de respuesta rápida, de incapacidades para responder ante una crisis, pero no podemos afirmar que a los “funcionarios no les importa la situación”. Y en esto hay una oportunidad de ponerse en el lugar del otro. Hay que estar en ese lugar, en tener la enorme responsabilidad de tomar medidas de orden sanitario y social, con impedimentos jurídicos y presiones desde arriba y desde abajo. Porque desde arriba, desde la provincia, seguramente habría presiones, como las hay desde abajo, desde la gente: Tenes que hacer esto, no podes hacer esto, tenes que hacer aquello, no podes hacer aquello, y así, tener que tener la cabeza fría para tomar decisiones que afectan la vida de la gente.

LOS UNOS Y LOS OTROS, O NOSOTROS (Esa es la cuestión)

Me consta desde mi lugar de trabajo, que el decreto del aislamiento no fue tarea fácil para quien tiene que tomar decisiones. Las decisiones municipales, tienen que ir en linea con las decisiones provinciales y éstas con las de orden nacional. En un país tan extenso, con provincias y municipios tan distintos, pero que en lineas generales tienen que ser las mismas reglas para unos y otros. Comparemos la realidad de la provincia de Jujuy con la de Neuquén, ¿se pueden tomar las mismas medidas en una y otra provincia? La respuesta es no, ahora bien, la constitución es la misma. Lo mismo pasa con los municipios, comparemos La Costa con un municipio del conurbano, La Matanza por ejemplo. ¿Quien puede estar preocupado en ese municipio por el ingreso de turistas, por la permanencia de la oferta hotelera o los salones de entretenimientos. Sencillamente nadie porque la realidad de La Matanza es otra, pero la legislación es la misma. La Constitución es la misma. Los intendentes no pueden hacer lo que quieren dentro de sus municipios. Cerrar fronteras como se pedía en La Costa, y se sigue pidiendo hoy, impedir el libre transito por el país, requiere de alguna medida constitucional de excepción que seguramente se está barajando. Una de ellas es el estado de sitio, algo que de por sí causa terror y sería muy difícil y peligroso de implementar tal como está concebido.

Entonces, resulta indispensable que se acaben los opinólogos, que seamos conscientes en un situación tal como la que estamos viviendo, del enorme daño que podemos hacer con opiniones desafortunadas o irresponsables. Podemos opinar, pero en forma responsable, como un aporte, pero no podemos desacreditar si las decisiones no van en linea con lo que nosotros pensamos. Menos aún acusar sin tener toda la información necesaria para saber cuales son las decisiones correctas.

Es la hora de informarnos en forna seria y responsable, y acatar y transmitir las directivas de quienes están encargados de conducir la crisis en la que estamos inmersos. Todo lo demás no ayuda.

En el otro extremo, se ubica la gente que quiere aportar, que trata de sacar lo mejor de sí para ver en que se puede ayudar desde lo colectivo, que esta crisis redunde en empezar a relacionarnos de otra manera y que sirva para producir un cambio cultural que todos necesitamos. Hay gente preocupada en cómo hacer para que esta situación muestre a quienes piensan que el otro no existe o no le importa, que nuestro destino está atado al de los demás. Que somos un conjunto, que nos salvamos entre todos o no se salva nadie. Ha llegado a nuestra redacción gente con este ánimo, con esta voluntad, estos son los anticuerpos de un cuerpo social fragmentado y enfermo. A ellos les decimos que estamos juntos en esta lucha, que iremos buscándole la forma en la medida que se vayan desarrollando los acontecimientos, pero que en principio ya empezamos a hacerlo. A través de estas lineas que son un humilde aporte por un futuro mejor.

18-03-019 – Alejandro Lopez | Faro Noticias

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