Holística | Sobre la adoración a los Reyes Magos

Por José María Caracuel |

En los tiempos del nacimiento de Jesús, la colectividad judía llamaba Gentiles a cualquier comunidad que no profesara el Judaísmo.

En una lectura simbólica de La Biblia, encontramos que Jesús fue presentado a la comunidad judía la noche de Su nacimiento, leemos en el Evangelio de Lucas (2: 15-16)
15. Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.
16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
Su presentación ante los gentiles o epifanía fue el 6 de enero y los gentiles están simbolizados en los “Tres Reyes Magos”, de aquí la importancia de la conmemoración de esta fecha.

¿En qué lugar de La Biblia se menciona a los “Tres Reyes Magos”?. La respuesta es en NINGÚN lugar se menciona que fueran tres o que fueran reyes. La única mención está en Mateo (2: 1 – 2)
1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos Magos,
2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

La historia de los tres Reyes de Oriente aparece en la Biblioteca de Nag Hammadi, conocida como Evangelios Gnósticos o Evangelios Apócrifos, se trata de una colección de escritos descubiertos en el año 1945 en una aldea cercana a Nag Hammadi, en el Alto Egipto, datados hacia el año 300.
De esta fuente surgen distintos datos y especulaciones de lo más interesantes. Según una de ellas, los Magos de Oriente provenían de Persia y eran tres porque el imperio persa estaba dividido en tres reinados.

En los años 600 a.C. en esa región, Zoroastro o Zaratustra fundó una religión monoteísta llamada Mazdeísmo que se impuso sobre el politeísmo reinante hasta ese momento. Sus sacerdotes se denominaban Magos y el sacerdocio era ejercido por los reyes, de forma tal que los reyes eran al mismo tiempo Magos.
Así, desde una interpretación simbólica, tiene sentido que los hombres elegidos para representar a los gentiles, sean los Reyes Magos de Persia, que profesaban el monoteísmo.

Según el Evangelio Armenio de la Infancia, el mismo día que el Ángel anunció la concepción a María, viajó a Oriente para anunciar a los Reyes que nacería el Mesías y que debían ir a adorar al recién nacido.
Así partieron Melkon, rey de los persas, Gaspar, rey de los indios y Baltasar, rey de los árabes. Con sus generales y sus ejércitos de 4000 hombres cada uno, guiados por una estrella que los precedía y que se apagó cuando llegaron a la ciudad de Jerusalén indicando el lugar del Nacimiento.

Allí acamparon y Herodes temiendo una invasión, los visitó personalmente. Enterándose por ellos del motivo de su presencia sintió alivio porque se disipaba el peligro de guerra y también una rabia profunda por el Nacimiento del Mesías. Fingió indiferencia y despidió a los Magos recomendándoles que cuando hallen al Niño se lo cuenten para poder adorarlo él también, ocultando su verdadera intención de matarlo.

Los Magos siguieron su destino y hallaron a José, María y el Niño Jesús y allí lo adoraron.
En primer término se adelantó Gaspar, rey de la India, llevando incienso y otras esencias aromáticas. Después Baltasar, rey de la Arabia, abriendo el cofre de sus tesoros, sacó de él, para ofrendárselos al niño, oro, plata, piedras preciosas, perlas y zafiros. A su vez, Melkon, rey de la Persia, presentó mirra, muselina, púrpura y cintas de lino.

Hasta aquí hemos presentado distintas narraciones de la presentación de Jesús a los Magos de Oriente, para concluir me gustaría separar el Jesús histórico, de lo que simboliza su imagen, como hicimos en una nota reciente.

Jesús es un símbolo de amor, de solidaridad, de bien común, de altruismo, comprensión, conciliación. Opuesto a la discriminación, el egoísmo, el engaño, la explotación del prójimo. En esto creo que la mayoría estamos de acuerdo, profesemos o no el cristianismo.
Sobre este Jesús simbólico traigo la metáfora de unos antiguos sabios: “Jesús puede nacer 1000 veces en Belén, pero si no nace en tu corazón es poco lo que puede servirte”

Siguiendo este pensamiento concluimos que los detalles de cómo lo conocieron los Tres Reyes Magos, son de importancia menor, lo nuclear de esta historia es como se manifiesta en nuestro corazón.
¡Feliz Epifanía para todos!

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