Terapias Alternativas y Teoría de la Relatividad

Por José María Caracuel* para la sección Holística de Faro Noticias

Dentro de las llamadas Terapias Alternativas, igual que otros órdenes de la vida, encontramos profesionales que tienen los preceptos más honestos de la conducta humana, todo su trabajo coincide con convicciones morales y éticas muy profundas y elaboradas a través del estudio y experiencias de vida personal y profesional.

Pero también existen los que no los poseen, de allí la importancia de esclarecer lo máximo posible los conceptos relativos a estas disciplinas.

Tomemos por ejemplo los efectos causados sobre algunas personas por la música, los colores o los aromas, frente a hechos de este tipo, aparentemente inexplicables, vale la pena preguntarse hasta qué punto la presunta “inexplicabilidad” está condicionada por los sistemas de observación y análisis utilizados para abordarla.

Por ejemplo la famosa ecuación de Albert Einstein:
E = m. c2
Nos informa que la energía (E) contenida en una partícula es proporcional a la masa (m) de la misma y esa proporcionalidad está dada por la velocidad de la luz (c) elevada al cuadrado.

Brinda información valiosísima para entender fenómenos de la inercia, de relaciones de fuerzas, de la relatividad, entre otros muchísimos, lo que no explica es el porqué intrínseco de esta relación. Ignoramos la esencia de la misma.

Parafraseando a Isaac Newton respecto a su propia formulación de las fuerzas de gravitación: “La ley de Gravitación Universal explica el movimiento de los planetas y su interacción, lo que no explica es quien los puso donde están y para qué”. “Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es un océano”.

Volviendo a E= m. c2, nos proporciona enorme cantidad de información de una realidad probadamente verdadera aunque inexplicada.

Podemos tomar este ejemplo para proponer que cuando nos acercamos a un objeto, un hecho, una persona o un proceso, no lo hacemos desde una situación de plena libertad de observación y pensamiento sino desde prejuicios culturales limitantes presentes en el ámbito en que nos formamos. Y muchos de esos prejuicios y preconceptos nos son impuestos por los medios del poder, que nos “bombardean” permanentemente con mensajes acordes a sus conveniencias.

En la actualidad y dentro de este sistema, muchos de estos medios suelen desplegar características acordes a intereses materialistas, y utilitarios de las empresas a las que pertenecen o para las que trabajan. Para ellos cualquier cosa que pueda poner en riesgo sus intereses debe ser “neutralizada”.

Es muy probable que este sea uno de los motivos por el que algunas especializaciones de la salud como la Homeopatía, la Acupuntura, la Medicina Antroposófica tanto como técnicas de Osteopatía, Musicoterapia, Aromaterapia, etc. reciban la calificación de “Terapias Alternativas”, cuando en buena parte del planeta ocupan el mismo espacio que los métodos más ortodoxos.

Hace pocos días, visité un médico, un cirujano de vastísimos conocimientos y experiencia, quien me trata desde hace muchos años; después de terminado el trabajo y diagnóstico profesional se dio el espacio para una conversación en la que me expuso algunos de sus pensamientos, que presento a continuación:
“No trato enfermedades, trato con personas que están padeciendo una enfermedad, nunca he visto a un catarro, una hipertensión o una apendicitis, caminando por la calle. Los que me consultan son María, Juan o José, cada uno con su historia, sus emociones, planes y recuerdos, transitando por una situación de perturbación de su salud.”
“No trato enfermos. ¿Qué es un enfermo? ¿Alguien que necesita un médico? ¿Una hepatitis? ¿Un número de habitación? Prefiero pensar que no hay tal cosa. No hay “un enfermo”, lo que tengo enfrente es un ser humano con su cuerpo, su mente y su alma, padeciendo dolencias. La relación que se establece es entre un ser humano médico y un ser humano paciente.”

Me pareció muy acertada la posición del doctor, destacando el concepto de la triple estructura del ser humano: cuerpo, mente y alma. Un cuerpo físico, predominantemente material, es decir hecho de materia, con masa (m). Y por otro lado mente y alma, cuerpos principalmente energéticos, constituidos por energía (E).
Descripto en términos de Psicología Holística podríamos resumirlo en tres de sus principales axiomas:

• Mente y cuerpo son inseparables.
• Dentro del cuerpo circula una energía vital en forma similar a la que circula la sangre por el sistema circulatorio.
• El sistema de energía vital es influenciado por algunas actividades, de la misma forma que el sistema circulatorio.

Algunas de las formas de influir en el sistema de las energías pueden ser: masajes, aromas, sonidos, colores, dígito puntura, acupuntura y técnicas de respiración, entre otras.
Otras formas de relacionar los mundos de las ENERGÍAS (E) con los de la MATERIA (m), pero sin la famosa ecuación del genial físico alemán.

*José María Caracuel
Lic. En Ciencia Químicas (UBA)
Fitoterapeuta
Terapeuta Floral
Psicòlogo Holìstica

José Caracuel reside actualmente en el Partido de La Costa y está dispuesto a aportar sus conocimientos en la materia, no sólo a través de nuestras páginas. Cualquier inquietud sobre estos temas, no dude en consultar a través del formulario de contacto (En la cabecera botón derecho).

Ha editado los siguientes libros:
-Recopilación trilingüe de términos metalúrgicos y definiciones. Instituto Nacional de Tecnología Industrial. 1993
-Sistemas de Calidad. Su implementación. Cámara de Industria y Comercio de la Pcia. De Buenos Aires. 1998
-Diccionario trilingüe del Cobre. Instituto Nacional de Tecnología Industrial. 1999
-Pensamiento y Espiritualidad. Studio Gráfico. 2012
-Ciencia Espiritual y Ciencias Fácticas. Studio Gráfico. 2013
-Ciencia, Filosofía y Misticismo. Editorial Dunken. 2014

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