Inseguridad: Que todo siga como era antes

SAN CLEMENTE DEL TUYU – El lunes, tres chicas adolescentes, fueron interceptadas por un sujeto con un cuchillo que las lastimó, les robó un celular y las amenazó. Luego de esto se sucedieron hechos similares, una tenue paranoia que no queremos alimentar con màs información no confirmada oficialmente, fue ganando el ánimo muchos sanclementinos.

Una batalla que no podemos perder. Algo hay que hacer, no podemos quedarnos de brazos cruzados. Hemos perdido derechos que significaron derrotas en nuestra calidad de vida, pero que no podamos vivir una vida tranquilos y sin miedo, eso no lo podemos permitir.

Y en esto caben algunas reflexiones: La seguridad la hacemos entre todos. Denunciando, alertando, siendo solidarios, chequeando fuentes de información antes de compartir, y siendo buenos vecinos. Por sobre todas las cosas esto último, no puede ser que hoy en día haya más compromiso social con las mascotas que con los niños que pasan hambre, muchos de ellos descalzos a pocas cuadras de playas donde mucha gente goza de placeres y merecido descanso. Ud dirá ¿que tiene que ver esto?

Muchas cosas tienen que ver: Tiene que ver que si no se han respetado los derechos de esos niños, de igualdad de oportunidades para gozar de una vida digna, ¿Que esperamos que esos niños, hoy adolescentes, respeten? Y así andan por calle Uno, en contramano, no respetan a nadie y putean a quien les dice algo. Rayan autos también, si también. Pero lo peor, es que de esto a robar hay un límite muy pequeño, todo ilícito comienza como un acto de rebeldía diciendo acá estoy.

Y no los vemos y los condenamos. Nos han formateado la cabeza de tal forma, que son mas importantes las mascotas que los niños. Es más importante el derecho al aborto que al trabajo. No he visto manifestaciones por hambre ni por trabajo en nuestras localidades. Y así vamos tejiendo este ejido social que por algún lado explota. La inseguridad es un problema social, no nos comamos el verso del que no trabaja es porque no quiere. Los jóvenes no tienen futuro hoy por hoy, así como están las cosas.

Usted dirá que yo, desde este diario estoy apañando la delincuencia. Todo lo contrario. La estoy denunciando, condenando y haciendo algo para que no se reproduzca: Estoy publicando este hecho. Estoy cumpliendo con mi deber como ciudadano de aportar mi granito de arena. Como tenemos que hacer todos desde nuestros lugares, pero siempre teniendo en cuenta que lo único que nos puede salvar como comunidad de este flagelo, es el compromiso de todos. Y ver la inseguridad, como un problema social.

A continuación la crónica del hecho que me permito titular “Duele, pero que todo siga como era antes”, por nuestra compañera de trabajo de la sección deportes, Jessica Galvàn, a quien este hecho le tocó de cerca.

“Duele, pero que todo siga como era antes”

Duele. Duele ver cómo el miedo va ganando. Duele saber que la tranquilidad que generaba nuestro pueblo hoy se convierta en todo lo contrario.
Ya no somos ese lugar donde dejábamos la puerta sin llave y nos íbamos a descansar luego de un largo día de trabajo.
Dejamos de ser hace ya un largo tiempo esas calles serenas y tranquilas; ahora estamos cubiertos de inseguridad, de dudas, de miedos.
Caminamos mirando y girando la cabeza para ver que nadie nos siga.
Armamos la rutina laboral, deportiva o de ocio para estar dentro del hogar cuando cae la tarde por el simple hecho que “ya nada es como antes”.

Llegamos al punto que nos roban a punta de cuchillo por un celular, un par de zapatillas o una campera. Que violan la intimidad por una garrafa o una moto. Que si salimos ilesos debemos de dar gracias por eso. Y eso fue lo que cuento a continuación y lo que mostrarán las imágenes: El lunes el miedo y la desesperación paralizó a tres chicas (una de ellas mi sobrina) de nuestro querido San Clemente, un masculino las sorprendió en la zona de los puestos de artesanos y las redujo con un arma blanca. Les arrebato un celular y las intimó con un cuchillo. Una de ellas sufrió un corte. Otra lesiones menores (raspones) en su afán de escapar del sujeto, ladrón, “caco”, oportunista, no se que calificativo ponerle.

Fueron los minutos mas eternos que vivieron. Hasta ahora les dura el miedo. No fueron las únicas porque de ahí en adelante se produjeron casos similares. Basta!!

P/D: Se que este es un tema polémico, pero los problemas se resuelven tomando el toro por las astas y hablando claro, diciendo cada uno lo que piensa e intercambiando distintas posiciones. Alejandro Lopez, director de Faro Noticias.

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