De conflictos ambientales y otras yerbas, hacia una apertura al turismo sustentable.

Monica Tissone, especialista en Comunicación y Educación Ambiental, nos acerca un valioso aporte que contribuye a interiorizarnos sobre la importancia de la conservación del ecosistema costero, en momentos en que se ha generado una intensa polémica en torno de la realización de una competencia de motos y cuatriciclos que atravesará Punta Rasa, declarada zona protegida y reserva natural.

 

El 25 y 26 de agosto se realizó el Enduro del Atlántico en La Costa.  Ocupó una zona lindera al viejo circuito habilitado en su momento para tránsito de motos y cuatriciclos en la zona norte de San Clemente del Tuyú, y volvimos a la carga con la destrucción del ambiente de médanos que presenta una dinámica natural muy sensible a las modificaciones territoriales.

Los servicios ambientales que ofrecen los médanos son esenciales para el sostenimiento de la vida humana, por supuesto que además de especies vegetales y animales únicos por estar adaptados a sus condiciones ecológicas.

La principal característica es que contienen en su interior un acuífero semiconfinado (Dadón, 2002, 2011; López-Marcomini, 2017; Carretero-Kruse, 2012, 2014) con agua de la mejor calidad por provenir de las lluvias que es infiltrada y destilada de manera natural por la arena. Ante esto, tenemos el caso que al perder todo el cordón dunero por urbanización, Santa Teresita reclama contar con red de agua potable por estar salinizado todo el frente sobre la avenida Costanera.

Los cordones duneros que se encontraban distribuidos desde la playa hacia el interior de los actuales poblados tenían esta función esencial, además de mantenerlos vivos por estar afectados por los vientos del sur y del oeste. La recarga de la playa con arena -que es también parte del reclamo- depende de esta cualidad vinculada con la deriva sur- norte, que desde Bahía Blanca hacia Punta Rasa, el mar desplaza la arena generando zonas de acreción (reducción) y de depósito complementando el movimiento de los vientos. Como ven la armonía entre los elementos físicos era perfecta, así como con los elementos biológicos. Recordemos que la lagartija de las dunas es actualmente especie protegida. Y aquí se me hace imperioso recordar las categorías de manejo que presenta el área Punta Rasa que hoy será escenario de esta carrera que parece tan estimulante para algunas personas. (Ver recuadro)

Este es nuestro patrimonio natural que desde la lógica de la racionalidad económica (Leff, 2000) debe ser explotado, ya que la concepción productivista desconoce (quizás con conocimiento) las consecuencias de su impacto en un ambiente tan vulnerable.

Un modelo turístico que sea sustentable exige pensar en las generaciones futuras y su derecho a vivir en un ambiente sano (Art. 41 CN) y para ello debemos construir saberes ambientales que muestren un equilibrio entre el respeto a los bienes naturales locales integrando una visión ética junto a las oportunidades productivas que garanticen un buen vivir para todos los ciudadanos y ciudadanas de La Costa, sensibilizándonos primero y concientizándonos después para diseñar una ciudad sustentable como lo plantea el Objetivo N° 11 de la Agenda 2030. Un futuro mejor es posible.

Esp. Monica N Tissone
Educadora Ambiental

 

Referencias bibliográficas:
Carretero y Kruse (2012) “Evolución del médano costero y efectos sobre la recarga en el Acuífero freático en San Clemente del Tuyú”, V Congreso Argentino de Cuaternario y Geomorfología. Río Cuarto, Córdoba.
_____________ (2014) “Impacto de la urbanización en la infiltración en un área costera, Argentina”, Tecnología y Ciencias del Agua, vol. V, núm. 6, noviembre-diciembre, 2014, pp. 5-24Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, Morelos, México

Dadón José (2011) “Frentes urbanos costeros”, GEC-FADU-UBA, Nobuko, Bs as.

Dadón y Mateucci (2002) “Zona costera de la Pampa Argentina”, Lugar Editorial, Bs. As.

Leff Enrique (2000) “Saber Ambiental”, PNUMA, Siglo XXI, México

López y Marcomini (2016) “Morfodinámica de las dunas costeras del cabo San Antonio, provincia de Buenos Aires, Argentina”, Latin American journal of sedimentology and basin analysis, 111-125.

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