El Papa buscará en Chile atenuar tensiones por conflicto mapuche e inmigrantes

 

 

Se cree que Francisco se pronunciará sobre estos temas.Líderes de comunidades aborígenes pidieron reunirse con el Sumo Pontífice en su visita a Chile.

La tensión entre el Estado y los mapuches y la creciente llegada de inmigrantes son dos de los mayores desafíos para la sociedad y las autoridades chilenas que el papa Francisco abordará en su viaje a las ciudades de Temuco, cuna de los mapuches, e Iquique, que acoge a miles de extranjeros.

Jorge Bergoglio llegará a Santiago el próximo lunes para encabezar al día siguiente actividades en la capital chilena y se dirigirá el miércoles a la sureña región de La Araucanía, una de las más pobres del país y escenario del llamado conflicto mapuche.

Representantes de esta comunidad han anunciado que durante la visita a Temuco, donde el papa ofrecerá una misa masiva en territorio indígena, pedirán al pontífice que “reconozca el genocidio” de los pueblos originarios en el sur de Chile y Argentina, e impulse una política de “reparación y resarcimiento”.

Reclamo aborigen

“Queremos plantear claramente al jefe de Estado del Vaticano y de la iglesia Católica su responsabilidad por el genocidio cometido en el sur de Chile y Argentina, porque los españoles contaron con el apoyo de esta iglesia”, dijo a Efe el dirigente mapuche Aucán Huilcamán, “werkén” (vocero) del Consejo de Todas las Tierras.
Los mapuches han convocado a diversos líderes indígenas de toda la región a un encuentro que se llevará a cabo en el cerro Ñielol, lugar sagrado de esta etnia, para “dar a conocer” el mensaje a toda la comunidad religiosa.

El portavoz del Consejo de Todas las Tierras, una organización independentista que persigue la creación de un Estado mapuche, anunció que intentará reunirse con el pontífice, pese a que su agenda ya está cerrada.

“Entendemos la visita del papa Francisco como la llegada de un vecino, porque no somos chilenos ni argentinos, somos mapuches. La gran ventaja es que es un vecino que conoce perfectamente lo que sucedió”, recalcó Huilcamán respecto de la nacionalidad del papa y su sensibilidad por los asuntos de la región.

En esta línea subrayó que insistirán en “el perdón”, ya que apuntan al Vaticano por la responsabilidad de la Iglesia Católica en la “violenta historia” pasada, que “repercute hasta hoy”, dijo.

“En estos momentos no se discute si el papa es una autoridad más o menos representativa”, sino que se busca una acción “más allá del perdón del papa Juan Pablo II en 1992”, con motivo de los 500 años de la llegada de los europeos a América.

Los mapuches se movilizan desde hace décadas por la restitución de sus tierras, que están en manos de empresarios agrícolas y forestales, lo que ha desencadenado un conflicto y la muerte de varias personas.
A juicio de Huilcamán, esta “represión” hacia los mapuches se evidencia con la “excesiva seguridad” en La Araucanía, a solo días de la visita papal, lo que crea “un estado de animosidad” en contra de esta etnia.

La comisión organizadora de la visita papal anunció que 4.200 efectivos vigilarán al papa Francisco durante su paso por la región de La Araucanía, y que una veintena de vehículos le seguirán los pasos en Temuco y en Iquique, en el norte de Chile.

En esta última ciudad, se espera que el papa se refiera a las cada vez más crecientes comunidades de inmigrantes, que ya sobrepasan el medio millón en todo el país y cuya presencia regula una “obsoleta” ley promulgada en 1975, en plena dictadura de Augusto Pinochet.

La preocupación del papa Francisco por los pueblos originarios y los inmigrantes en su visita a Chile “no es antojadiza”, porque son ámbitos en los que “se vulneran los derechos humanos de manera muy marcada”, declaró a Efe el representante del Movimiento de Acción Migrante (MAM), el uruguayo Eduardo Cardoza.

“Nos gustaría que se profundizara en el tema, con un enfoque de derechos, ya que los que toman las decisiones posiblemente lo escucharán más a él que a nuestras comunidades, por el valor simbólico que representa”, señaló.

Como jesuita, el papa “abordará la inmigración desde el respeto de su condición humana y los derechos humanos”, consideró Cardoza, quien reprochó al Gobierno de Michelle Bachelet la demora en la tramitación de una nueva Ley de Extranjería.

El papa “debe pronunciarse” contra el racismo, la xenofobia, el clasismo y el odio, que son “necesarios de combatir para hacer sociedades más inclusivas y ricas”, añadió.

Además de la masiva llegada de peregrinos para escuchar al sumo pontífice, la presencia de Francisco en Chile también ha convocado algunas manifestaciones en rechazo.

Por este motivo, las autoridades trabajan en la implementación de diversos planes y medidas de seguridad, con el propósito de evitar desmanes como los ocurridos durante la visita de Juan Pablo II en 1987, si bien aquel contexto político y social era muy diferente, ya que tuvo lugar en medio de la dictadura de Pinochet (1973-1990).

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