La imprudencia causa la mayoría de accidentes en la playa.

Muchos de los percances son por el desconocimiento que se tiene de los peligros que esconde el mar. No respetar el color de la bandera ni obedecer a los socorristas acarrea graves problemas fuera de hora. También el no medir el peligro o el exceso de confianza han provocado desenlaces fatales en la playa de San Clemente del Tuyú.

Gustavo Bobes, responsable de la patrulla en gomón es integrante del cuerpo de guardavidas de San Clemente del Tuyú.

Bobes detalló que comúnmente se emiten avisos de prevención, sin embargo, la ciudadanía no sigue las instrucciones o recomendaciones y se expone al peligro.
Y es a partir de un hecho lamentable sucedido la semana pasada, donde una pareja perdió la vida en el mar, que aporta su experiencia y consejos para que turistas y lugareños tomen conciencia de los peligros.
Aseveró que si un bañista visita una playa debe evitar al máximo el riesgo y seguir las medidas de prevención.
“Lo que está faltando desde mi punto de vista y desde hace mucho tiempo es una cuestión de educación” dijo el guardavida y explicó que es cuestión de educación respetar lo que se te dice. Cuando te dicen que te corras de ese lugar, cuando te dicen que salgas, o el tema de las banderas, que ponemos para ver cómo está el mar”
“La gente no presta atención, mucha bola no nos da. Lo que está faltando es educación”, apuntó.
“La playa está cubierta porque hay un guardavidas cada 100 metros, los espacios están cubiertos, están los materiales, los guardavidas estamos hasta las 19 y en enero y febrero hasta las 20 horas” —remarcó —pero la gente no es permeable a aceptar indicaciones, la mitad te da bola y la otra no”.
En esta línea, argumentó “que es una cuestión cultural nuestra, de los argentinos, vos le decís algo, como que lo que está haciendo está mal y el otro siente que lo estás reprimiendo o coartando”
El guardavida remarcó “Si voy y me acerco a la orilla, me mojo, te toco el silbato y te prevengo de algo, no es porque tenga ganas de mojarme para decirte algo, sino porque algo malo te puede pasar. Es un poco la cultura de nuestro país, cuando vos les llamas la atención a alguien es como que lo estás limitando”
Bobes alertó sobre los ““chupones de mar”, un fenómeno peligroso también llamado corrientes de succión que se generan cuando aparece una ruptura en el banco de arena, por donde se forma un cauce que corre en dirección al interior.
Se lo puede advertir porque se observa una interrupción del oleaje y la correntada que circula en contra pero “en realidad quien lo identifica es el guardavidas porque hace años que está mirando el agua y lo detecta “.
“Un turista no tiene porqué saber dónde está el “chupón”. El turista qué es de cualquier parte del país no tiene noción de lo que es el mar como lo tenemos nosotros, por eso estamos: para decirles que se corran por ejemplo de algún lugar”, remarcó-y ejemplifico- “En la zona norte el operativo termina en playa Norte y sin embargo llegas a la playa y miras para el norte y tenés mil metros de gente bañándose o pescando en una zona que no está cubierta por guardavidas. Si salís con tu familia hay que tener la precaución de bañarse dónde está el guardavida. Para el sur pasa lo mismo llega un momento en que el operativo se termina, el último puesto es la zona de la iglesia”, explicó.

“Cuando se señalizó rompieron los carteles y se los robaron. La municipalidad puso carteles donde se explicitaba donde finalizaba el operativo pero los terminaron sacando y rompiendo”
“Cuando comenzamos la charla dije que es una cuestión de educación. Ahora lo repito. Hace dos días no tiraron la casilla abajo, la rompieron en un nuevo caso de vandalismo. Qué beneficios puede obtener alguien en tirar abajo una casilla o romperla si no hay cosas de valor adentro, se preguntó.

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